“ser culto es la única forma de ser libre” José Martí
Para ser un país relativamente pequeño, Cuba tiene un alma verdaderamente grande. Todo se debe a su cultura rica, vibrante e inmensamente variada. En el corazón de la isla están los cubanos, traídos hasta aquí por los vientos alisios desde todos los rincones de la Tierra para forjar un nuevo pueblo. Los estilos de vida taíno amerindio, español, africano, francés, asiático e inglés echaron raíces en Cuba, pero la mezcla de culturas dio origen a algo nuevo y completamente distinto. La búsqueda de la esencia de Cuba quizá sea lo que impulsa la vital tradición cultural de este lugar.
La localización de la isla en medio del Caribe atrajo olas de inmigrantes, cuya influencia perdura en las artes visuales, arquitectura, literatura, danza y música del país, sin mencionar la pasión por el deporte y el ritual del café cubano. El arte cubano engalana las más exclusivas galerías tanto a nivel local como internacional; los escritores cubanos le han dado forma al desarrollo de la literatura latino-caribeña; la arquitectura histórica es celebrada con el apoyo de la UNESCO; la música y la danza cubanas son famosas en todo el mundo. Éste es un país donde un juego de béisbol, un concierto de música clásica o una presentación de ballet se consideran un derecho del pueblo y el precio de admisión es asequible para todos.
En el país hay 256 museos con enfoque en temas diversos como la Revolución, historia, música, ciencias naturales, arte colonial y ornamental, armas, automóviles, religión, tabaco, ron y azúcar; más de cien galerías de arte; alrededor de setenta teatros; 120 casas editoriales; 354 bibliotecas públicas; 315 centros comunitarios; 46 escuelas de arte y una escuela internacional de cinematografía.













